domingo, 11 de marzo de 2012

Basay: Principal responsable de la realidad alba


Por Roberto Mundaka

Lo que reina en Colo Colo es la confusión, no hay otra palabra. No es necesario ensañarse con el equipo blanco para enumerar una gran cantidad de falencias que presenta como cuadro, tanto en lo colectivo como en lo individual. Basta con ser objetivo y llamar las cosas por su nombre para parecer un contrario acérrimo a Colo Colo, pero no hay que engañarse, porque no es así y porque la prensa puede ablandar los conceptos con el propósito de desviar la atención y lograr, por ejemplo, que la hinchada alba dedique cánticos en contra del actual timonel del cacique sindicándolo como la primera cara visible de la crisis alba, pero no hay que perder de vista el hecho de que el principal responsable de este equipo y de su funcionamiento es el director técnico, Ivo Basay, y luego, en orden de responsabilidad, el cuerpo técnico que el ex goleador encabeza, Jaime Pizarro, gerente deportivo -que gestiona y visa el arribo de refuerzos-, y finalmente el presidente de la institución, que deja en manos de los ya mencionados la responsabilidad de la conducción del plantel de honor. Sólo argumentaré para defender mi posición con que, si el equipo se ve confundido en la cancha y no sabe qué hacer para finiquitar las ocasiones de gol, si hay jugadores que juegan en posiciones fuera de su especialidad, si para su séptimo partido oficial (sin contar los de preparación) no tiene un equipo titular definido, si los refuerzos internacionales no son titulares indiscutidos, y si el equipo se ve lento en la reacción que requiere el ritmo de un partido para revertir un marcador adverso; qué es todo eso sino el reflejo de un cuerpo técnico confundido, improvisador y que tiene falencias en la gestión de rendimiento físico y táctico (o, en otras palabras, falencias prácticas y teóricas) de un plantel que cuenta con interesantes figuras del fútbol nacional y cuyo valor de plantilla es varias veces superior a la mayoría de los clubes de primera división. Si eso no es responsabilidad del director técnico y su equipo de trabajo, de quién.

Es fácil decir que el equipo funciona bien y que el único problema diametral es que los delanteros no son capaces de capitalizar las ocasiones de gol que el funcionamiento del cuadro genera, porque es evidente que eso sucede, pero es una respuesta inaceptable para el técnico de un equipo como Colo Colo, porque es la reflexión final de una larga cadena de reflexiones y autocríticas que debiera hacer un cuerpo técnico competente. Más inaceptable aún es que el mismo técnico, sabiendo la realidad de su equipo, lo compare con un cuadro como el Real Madrid, puntero indiscutido de la liga española, por encima del poderoso Barcelona, porque ni en sentido figurado se entiende. Menos se entiende que la dirigencia guarde silencio luego de estas declaraciones. Cuando eso sucede, es difícil comprender con exactitud si eso es una burla para el hincha, una más dentro de las tantas burlas al hincha del fútbol chileno, o si en verdad refleja que este cuerpo técnico y dirigencia no entienden nada de nada. (Crack Magazine)